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miércoles, 7 de noviembre de 2018

El maltrato infantil grave problema de salud mental en México.

El Maltrato Infantil y su Impacto en el Desarrollo Psicosocial del Niño



El maltrato infantil es un problema que impregna a toda la sociedad, que a menudo ejerce un impacto negativo devastador en los niños, no solamente durante la infancia, sino que durante toda la vida. Aunque las fotos de niños maltratados que aparecen en los medios muestran gráficamente los hematomas, quemaduras, traumas cerebrales, la negligencia y la desnutrición, un campo de investigación cada vez mayor sugiere que el daño emocional que acompaña a los actos abusivos o negligentes, y no solamente el daño físico, pueden traducirse en los efectos dañinos más significativos y de largo plazo para el niño. El maltrato que se infiere en los primeros cinco años de vida, puede ser especialmente cada niño, debido a la vulnerabilidad de estos pequeños y al hecho de que los primeros años de vida se caracterizan por un crecimiento neurobiológico y psicológico más rápido que en los años siguientes..

Materia

En años recientes se ha incrementado el número de niños que ha experimentado alguna forma de maltrato. Según el riguroso criterio operacional utilizado en el más reciente Estudio de Incidencia Nacional (National Incidence Study) realizado en los Estados Unidos, casi 1.6 millones de niños norteamericanos fueron abusados o tratados con negligencia en 1993,5 un incremento de 149% durante el periodo de siete años entre los estudios. En 1993, 11.1 niños de cada 1,000 fueron objeto de maltrato y 13.1 de negligencia. Entre esos niños maltratados, 50% tenía menos de siete años de edad y 25% era menor de cuatro años. En el primer estudio de carácter nacional que examinó la incidencia del maltrato infantil en Canadá, emergen estadísticas de similar impacto, con un estimado de 21.52 investigaciones sobre maltrato infantil por cada 1.000 niños en 1998.6,7 Es muy importante destacar que las estadísticas canadienses representan solamente una parte de los actuales casos de maltrato, ya que el estudio sólo se centró en casos investigados por trabajadores del bienestar infantil.

La investigación y las intervenciones en el área del maltrato infantil han enfrentado varios desafíos.

El campo se ha visto obstaculizado por la falta de un claro criterio operacional frente a los actos que constituyen maltrato infantil.2,8,9 Por lo tanto, las estimaciones en cuanto a la magnitud del problema varían considerablemente debido al criterio utilizado para definir el maltrato.
Ha existido algún grado de controversia con respecto a la mejor forma de verificar la ocurrencia del maltrato. Algunos investigadores abogan por el uso de cifras oficiales, mientras que otros estiman que es preferible preguntarle al niño que ha sido maltratado o al cuidador del mismo que es el maltratador. Idealmente, habría que utilizar una combinación de fuentes de información .
Debido a que los niños maltratados rara vez experimentan un solo tipo de abuso, los investigadores también se han preocupado de cómo distinguir mejor entre las secuelas asociadas con un particular tipo de maltrato.
Además, debido a que el maltrato es más habitual en familias de bajos ingresos, resulta todo un desafío disociar los efectos del maltrato per se, en oposición a los efectos de la pobreza y las tensiones asociadas a ella.
A pesar de que actualmente existe consenso respecto a que el maltrato afecta adversamente al desarrollo, se ha logrado un menor avance en explicar los procesos y mecanismos que contribuyen a la serie de consecuencias del desarrollo observados en niños maltratados.
De igual forma, para resolver los procesos de desarrollo implicados en las consecuencias del maltrato infantil, se requiere de investigación longitudinal. Sin embargo, debido a temas relacionados con el desgaste del estudio de la población, debido a una serie de factores tales como la movilidad, el encarcelamiento, la hospitalización psiquiátrica y la ubicación de niños en hogares adoptivos, resulta difícil retener cohortes lo suficientemente grandes.
Enfocarse de manera prácticamente exclusiva en los resultados conductuales y psicológicos del maltrato durante los cinco primeros años, implica no considerar, en gran medida, la secuela neurobiológica del maltrato y la negligencia..
La heterogeneidad de resultados entre los niños maltratados, sugiere que el maltrato no afecta a todos los pequeños en forma similar. Los diferentes resultados acentúan la importancia de examinar a los predictores de la resiliencia, a pesar de la adversidad del maltrato.
Pese a un amplio conocimiento de los efectos adversos del maltrato, con excepción de la obra de David Olds,10,11 se ha avanzado considerablemente poco en crear estrategias efectivas de prevención e intervención.
Contexto de Investigación

Las investigaciones en el área del maltrato infantil han sido necesariamente de amplio espectro, abarcando aspectos de epidemiología y definición, consecuencias del desarrollo, resultados a largo plazo e intervenciones. Pese a que el maltrato infantil atraviesa las clases económicas, gran parte del trabajo se ha enfocado en las poblaciones de bajos ingresos.

Preguntas Clave de Investigación

Las preguntas clave de investigación emanan directamente de aquellos temas que salen a luz al fragor del problema. Tenemos que construir basándonos en el vasto conocimiento de los efectos negativos del maltrato, para abocarnos a preguntas cada vez más sofisticadas. Las investigaciones deben usar definiciones de maltrato operacionalmente claras y estas definiciones deben especificarse. En este sentido, debe examinarse todo el rango de experiencias del maltrato, incluyendo variables tales como la edad de inicio, el perpetrador, la severidad y la cronicidad. Los esfuerzos deben centrarse en la identificación de vías para resultados bien y mal adaptados y de dominios de desarrollo múltiples versus individuales. Las investigaciones sobre resultados también requieren examinar indicadores neurobiológicos psicofisiológicos, junto con variables socioemocionales. Finalmente, son necesarias las investigaciones longitudinales, que también incorporan análisis de costo- beneficio en el fracaso en prevenir el maltrato o en proporcionar tratamiento adecuado después que el maltrato se ha llevado a cabo.

Resultados Recientes de Investigación

El maltrato infantil ejerce un impacto devastador y prolongado en los niños y el costo para la sociedad en su conjunto es muy alto. En una investigación longitudinal, Widom y Maxfield12 llegaron a la conclusión de que los niños abusados y objetos de negligencia, eran 1,8 veces más proclives a ser arrestados como delincuentes juveniles, que los muchachos de su misma edad que no habían sufrido maltrato. Los niños maltratados son además más proclives a desarrollar problemas de abuso de sustancias.13,14 Además, más del 50% de los niños maltratados tiene dificultades en la escuela y aproximadamente un 25% requiere de servicios especiales de educación.15,16

Lamentablemente, las investigaciones dirigidas en forma teórica y que son rigurosas en su metodología, se han centrado hasta la fecha en el impacto del maltrato en jóvenes de edad pre escolar y en otros de más edad. Las investigaciones realizadas con pequeños durante los cinco primeros años de su vida han realzado constantemente las secuelas socioeconómicas del maltrato, en múltiples aspectos del desarrollo.3,17 Una vasta investigación ha demostrado que el maltrato durante la infancia puede conducir a vínculos de relación inseguros con sus cuidadores.17 Es importante destacar que estos patrones inseguros de relación no son específicos de los primeros años, sino que se ha demostrado que se prolongan hacia los años preescolares y escolares.1 Las primeras dificultades de los niños maltratados por lograr una relación afectiva segura con sus cuidadores potencian también continuas perturbaciones en las relaciones interpersonales, a medida que continúa el desarrollo. Se han identificado también dificultades en obtener competencias apropiadas a otras edades, incluyendo alteraciones en el desarrollo del yo 8,19, una incapacidad para crear relaciones efectivas entre pares,21,22 los esfuerzos para adaptarse al medio ambiente escolar,23,24,25 y tasas cada vez más elevadas de problemas conductuales y psicopatológicos. Investigaciones recientes también han iluminado las dificultades en la adquisición de la teoría mental en niños que han sido maltratados.28,29

Conclusiones

No cabe duda de que el maltrato infantil es un problema enorme, que se hace sentir no sólo en sus víctimas, sino también en toda la sociedad. Un informe del Instituto Nacional de Justicia 30 estimaba que el costo anual de las consecuencias del maltrato y negligencia infantil en los Estados Unidos ascendía a 56 mil millones de dólares. Este estimado incluía costos directos tales como programas médicos, pérdida de ganancias y programas públicos, al igual que costos indirectos asociados con el dolor y la disminución en la calidad de vida.

Un estudio realizado recientemente por la organización Prevent Child Abuse America (Prevenga el Maltrato Infantil en Norteamérica), estimaba que el costo total del maltrato infantil en los Estados Unidos superaba los 94 mil millones de dólares anuales.31 El maltrato infantil puede afectar el exitoso desarrollo del niño no sólo en un determinado periodo de desarrollo, sino a lo largo de toda su vida. Es importante reconocer, sin embargo, que se está procesando una considerable diversidad de resultados en relación con el maltrato infantil. Se han aclarado nuevos e importantes ángulos de investigación en torno a este crítico problema de toda la sociedad. Ya no resulta productivo conducir investigaciones que se enfoquen exclusivamente a descubrir los principales efectos asociados con el maltrato infantil, porque tales aproximaciones posiblemente puedan arrojar resultados que no cubran con exactitud los riesgos para el desarrollo que acompañan a tales maltratos. Existe igualmente una necesidad imperiosa por más investigaciones respecto a los efectos del maltrato infantil durante la infancia y la niñez. También resulta fundamental el desarrollo e implementación de investigaciones amplias y longitudinales respecto al maltrato infantil y sobre los factores de riesgo coexistentes.

Implicaciones en las Perspectivas de Política y Servicio

Las investigaciones sobre las consecuencias socioemocionales del maltrato durante los primeros años de vida, proporcionan una base de conocimientos respecto a la forma adversa o negativa en que el cuidado de los niños puede erosionar el desarrollo. Sin embargo, si estos descubrimientos científicos han de aplicarse en forma apropiada a la formulación y evaluación de la prevención y estrategias de intervención para niños y familias vulnerables, entonces es necesario implementar una serie de recomendaciones.

Resulta fundamental intervenir lo más rápidamente posible después de que se ha identificado el maltrato. Incluso si no se manifiestan de inmediato síntomas de una enfermedad mental diagnosticable, es importante referir a la persona a un especialista en salud mental, para que estudie la posible necesidad de una intervención temprana, a fin de prevenir o mitigar consecuencias negativas de desarrollo. Sacar a un niño maltratado de su hogar no constituye un tratamiento.
Debido a que el abuso materno de sustancias y la subsecuente incapacidad para cuidar de los niños es una razón cada vez más frecuente para que se produzca el maltrato durante la infancia, deberían investigarse los efectos comórbidos del maltrato y la exposición pre y post natales a las sustancias y sus implicaciones para el tratamiento.
Resulta escasa la evidencia metodológicamente válida sobre la eficacia de las intervenciones para niños maltratados. Si las expectativas de una modificación de políticas y una mayor destinación de recursos llegan a realizarse, entonces debemos estar en condiciones de proporcionar análisis de costo- beneficio, con respecto a la efectividad de la prevención y la intervención para niños maltratados.
No debemos dilatar la puesta en marcha de capacitación para quiénes luchan con aspectos relativos al maltrato infantil y la negligencia. Quienes trabajan en la protección de los niños deben recibir información con respecto a la importancia de proporcionar intervenciones psicológicas a los niños pequeños que han sido maltratados y a sus cuidadores biológicos o adoptivos. Por lo menos el personal de servicio a cargo de la protección debe conocer acerca de las investigaciones respecto a los efectos de corto y largo plazo del maltrato, y deben incrementar sus esfuerzos, enviando a esos niños a evaluación y posibles consultas antes de que aparezcan los desórdenes conductuales o psiquiátricos de manera ya definida. Igualmente, la capacitación de terapeutas debe considerar temas sistémicos más amplios que acompañan el trabajo con los niños en el sistema de bienestar infantil.
Los principios sobre el desarrollo deben integrarse a la capacitación del personal clínico que pueda tener contacto con niños maltratados. Debido a que las consecuencias del maltrato pueden variar según el periodo de desarrollo durante el cual se produce el trauma, los terapeutas deben estar preparados para incorporar a su labor esta comprensión sobre el desarrollo.
Debido a que nuestros sistemas de identificación, el conocimiento de las investigaciones y la prevención y estrategias de tratamiento para casos de maltrato durante los primeros años de vida se encuentran desplazados, en relación al desarrollo logrado para encarar el maltrato en la niñez y adolescencia, es necesario realizar esfuerzos para superar esas brechas.

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