Directorio

Directorio
Mostrando entradas con la etiqueta cárceles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cárceles. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2013

Prisiones en México, “listas para estallar”

Más de la mitad funcionan al 124% de su capacidad

México, DF.- Un nuevo informe de una Organización No Gubernamental ofrece un vistazo a las causas de la sobrepoblación en las cárceles de México, arrojando luces de por qué el sistema penitenciario mexicano se ha convertido en una “bomba de tiempo”, lista para estallar en forma de violencia, según reseña una publicación de Insight Crime, un organismo con sede en Estados Unidos, dedicado al análisis de temas de seguridad en América Latina.

"México Evalúa" recopiló estadísticas de cada una de las prisiones federales, estatales y municipales del país en un estudio que examina la naturaleza de la población carcelaria de México y las condiciones dentro de las cárceles, con el objetivo de determinar la capacidad de estas instalaciones para servir a su propósito constitucional como centros de rehabilitación.

Más de la mitad de las prisiones del país se encuentran en condición de hacinamiento, operando actualmente a una capacidad de 124% con más de 242 mil prisioneros en espacios diseñados para 195 mil. Los estados con las cárceles más sobrepobladas son Nayarit, que trabaja a una capacidad actual de 188%; el Distrito Federal, al 184%, y Jalisco al 176 por ciento.

Dos prisiones de alta capacidad en la Ciudad de México superan su ocupación incluso en más de 200 por ciento. Estos números son alimentados en parte por el alto porcentaje de prisioneros –58.8%– que se encuentran cumpliendo una condena de menos de tres años, según el estudio que establece: “Los datos sugieren que la capacidad de persecución criminal del Estado es baja y se limita a los eslabones más débiles de la cadena delictiva”.

La gran mayoría –193.194– de los prisioneros del país están cumpliendo condena por delitos comunes, en lugar de delitos federales: 72 mil de ellos por robo. Un segundo factor de la sobrepoblación es el uso excesivo de la prisión preventiva: 41.3% de los prisioneros en las cárceles no tienen condenas. Aunque este porcentaje se ha mantenido bastante estable en los últimos años, las cifras se han duplicado desde mediados de los años noventa. México ocupa el octavo puesto en una lista que clasifica a 66 países según el número de prisioneros en comparación con las condenas, con 1.54 personas en prisión por cada sentencia dictada.

Esta cuestión prevalece en los estados de Baja California Sur, Durango, Oaxaca y Quintana Roo, donde más del 60% de los prisioneros están detenidos bajo el amparo de la prisión preventiva.

El porcentaje nacional es mucho más grande para los delitos federales, ya que los prisioneros detenidos preventivamente representan más de la mitad de la población carcelaria en 24 estados. El caso más extremo es el de Tabasco, donde el 94.5% de todos los prisioneros acusados de delitos federales no han sido condenados.

La sobrepoblación carcelaria no es atendida por un número correspondiente de trabajadores penitenciarios: a nivel nacional hay cinco prisioneros por cada guardia, pero este número es mucho mayor en estados como Quintana Roo, con cerca de 19 presos por cada guardia, y Tabasco, con cerca de 14.

“Bombas de tiempo”

El estudio señala que “en un contexto de creciente inseguridad y violencia (…) las políticas de mano dura se vuelven atractivas y populares. (…) la cárcel surge como la solución lógica y más inmediata”.

No obstante, la experiencia de muchos países latinoamericanos demuestra que estas políticas de línea dura a largo plazo, que dependen del encarcelamiento de más y más personas, pueden crear más problemas en vez de resolverlos.

El hacinamiento extremo en las prisiones de México ha ayudado a convertirlas en “bombas de tiempo” que están bajo el control de ciertos prisioneros y no del Estado, señala el estudio. El carácter ingobernable de las prisiones se refleja en los 269 enfrentamientos registrados, ocurridos entre 2010 y mayo de 2013, que resultó en la muerte de 568 prisioneros.

El estudio también señala que la percepción de inseguridad entre la población carcelaria ha aumentado. Si bien las cifras de México son preocupantes, no son tan altas como en Venezuela, donde las prisiones están funcionando a más de 290% de su capacidad y 591 presos murieron tan sólo en 2012. Las condiciones tampoco parecen ser tan malas como en El Salvador, donde las cárceles se encuentran en casi a 300% de su capacidad y las pandillas tienen un control casi completo.

No obstante, las prisiones de México muestran tendencias preocupantes. Un informe de 2011 elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) encontró que 60% de las prisiones del país estaban controlados por grupos criminales, y se cree que algunos de los episodios más violentos de los últimos años en las prisiones han sido causados por las acciones de los principales carteles de la droga.

Una masacre de 44 prisioneros, en febrero de 2012, del Cartel del Golfo y la posterior fuga masiva en Nuevo León se han atribuido a los Zetas, al igual que la fuga de 130 prisioneros en Coahuila, en septiembre del mismo año. El estudio establece que: “(…) las autoridades [mexicanas] han tomado como un indicador de efectividad del sistema el número de arrestos, consignaciones y encarcelamientos”.

Sin embargo, como ha señalado InSight Crime, las detenciones no necesariamente significan mucho. Las cuotas que deben cumplir los policías en México no diferencian entre el valor de sus objetivos, es decir, muchos policías persiguen a pequeños criminales en lugar de objetivos de alto perfil con el fin de alcanzar estas cuotas, lo que ayuda a explicar el elevado número de presos que cumplen condenas pequeñas. Estos delincuentes comunes, a su vez, pueden terminar conectándose fácilmente con las principales redes criminales durante su tiempo en la cárcel.

El fracaso de las prisiones de México para ofrecer una función de rehabilitación o de prevención también se refleja en el hecho de que, a nivel nacional, 15.5% de los prisioneros reinciden, aunque en el Distrito Federal, el área más afectada, la tasa de reincidencia es poco más del doble.

Aunque las cárceles de México no han llegado a los extremos observados en las prisiones notoriamente fuera de control en Venezuela y El Salvador, la creciente población carcelaria, junto con un bajo número de personal, han ayudado a crear el mismo tipo de condiciones que sólo se deteriorarán si no se abordan.

lunes, 29 de julio de 2013

Niños que viven en cárceles con sus madres

México, DF.- Del total de los 418 centros de reclusión en el país, sólo 12 establecimientos dependientes de los gobiernos de los Estados son exclusivos para albergar a la población femenil.

Se trata de los Centros de Readaptación Social Femenil de Aguascalientes, Saltillo, Tapachula, Santa Martha Acatitla y Tepepan, en el Distrito Federal; Guadalajara, Atlacholoaya, en Morelos; San José el Alto, en Querétaro; Nogales, en Sonora; Cieneguillas, en Zacatecas, así como el Rehilete en Islas Marías, Nayarit.

Del las 11 mil 901 mujeres recluidas en estos centros penitenciarios, solamente 4 mil 189 están en prisiones exclusivas para el sector femenino, lo que presenta apenas el 35.10 por ciento.

Y el resto, esto es 7 mil 712 reclusas que son el 64.80% del total, se encuentra en centros de reclusión mixtos, donde se da prioridad a las necesidades de la población varonil por ser mayor.

En los diversos penales donde se alojan a mujeres, conviven 377 menores de edad con sus madres, según el informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en noviembre del 2012. A esa fecha había 48 internas en estado de gravidez.

Pero en todo el país más de 2 mil niños viven en Centros Penitenciarios con sus madres que purgan penas por diferentes delitos, en donde se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, hacinamientos, peligro y mala alimentación a pesar de que en el sexenio pasado se expidió el decreto que avala el derecho de dichas mujeres a mantener a sus hijos en condiciones de dignidad y seguridad.

De acuerdo a un punto de acuerdo que presentó la senadora Dolores Padierna Luna y que aprobó la Comisión Permanente, se exhorta respetuosamente a los gobiernos federal y de las entidades federativas para que en el ámbito de sus respectivas competencias, informen al Congreso de la Unión sobre las acciones realizadas para dar cumplimiento a las recomendaciones hechas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en el Informe Especial sobre el estado que guardan los derechos humanos de las mujeres internas en los Centros de Reclusión de la República.

Y además, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicita a la CNDH que remita a esta soberanía un informe del estado que guardan las recomendaciones que hizo al gobierno federal y a los gobiernos de las entidades vinculadas con este mismo informes.

En este informe de la CNDH, de fecha 25 de junio del 2013 se señala que los centros de reclusión destinados exclusivamente para mujeres, presentan una serie de restricciones o carencias materiales que no les permiten el pleno ejercicio de sus derechos humanos.

Y en los centros de reclusión mixtos, por ser mayor la población masculina, las internas procesadas y sentenciadas se encuentran hacinadas.

Se destaca que las mujeres privadas de su libertad en el Centro de Readaptación Social Rehilete en las Islas Marías, el 95% señaló que comparten dormitorio con entre 20 y 22 internas, cuando el espacio está dispuesto para muchas menos reclusas por celda.

Ante esta situación, la senadora perredista Dolores Padierna Luna exhorta al titular del Ejecutivo federal para que gire instrucciones a fin de que se investiguen y realicen las acciones necesarias para que se atiendan las recomendaciones del Informe de la CNDH contra los presuntos actos de violación a las garantías individuales de las mujeres internas en los centros de reclusión en toda la República.

lunes, 29 de abril de 2013

En Corto

¿Quién manda en los reclusorios?

Ecatepec, México.- Hoy tomo un tema que resultará extraño para los lectores de esta columna pero que consideró importante analizar porque con frecuencia escuchamos que en las cárceles en México la autoridad legal no tiene cabida y que son los internos quienes mandan y llevan la vida interna de los reclusorios.

Lejos de discutir las diferencias entre autogobierno y cogobierno o si son causa o consecuencia, el objetivo de este artículo es mostrar a grandes rasgos lo que impera en el sistema penitenciario mexicano.

Sin el afán de construir una definición rígida, existen características comunes que deben presentarse para que se pueda hablar de autogobierno/cogobierno, a continuación se muestran algunas de ellas de acuerdo al concepto de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos:

– Vacío de autoridad legítima.

– Sustitución total o parcial del gobierno legal por parte de internos quienes ejercen un poder, dicho poder debe ser ejercido por la autoridad del centro.

– Se desarrolla a través de reglas no escritas.

El autogobierno/cogobierno, por lo tanto implica que un interno o un grupo de reos ejerzan el poder que le corresponde a la autoridad, controlando territorios y actividades mediante la coerción física o psicológica con el objeto de anteponer los intereses particulares de algunos internos sobre los demás. Dicho autogobierno está presente en diferente medida en los reclusorios de la República Mexicana.

En algunos estados del norte, el autogobierno se ejerce por grupos de poder ligados con el narcotráfico y con grupos de delincuencia organizada. Los internos controlan desde la seguridad de ciertas áreas hasta las actividades que se llevan a cabo en el interior de los penales. Por ejemplo, en los centros de Culiacán, los internos encargados organizan la visita íntima y en el de Mazatlán los internos organizan las actividades administrativas y distribuyen labores recreativas y productivas, mientras que en el de los Mochis, controlan el orden y la disciplina.

Los estados del sur no están exentos de dicha problemática. Existen centros como el de Quintana Roo en el que el interno de mayor antigüedad en la celda es el representante, quien a su vez está bajo la autoridad de unos 20 internos que forman la “comitiva” y todos trabajan bajo las órdenes del presidente o patrón del centro, quien a su vez es otro reo. Éste controla todas las actividades recreativas, productivas, deportivas, de seguridad y recolección de dinero, las visitas conyugales así como el acceso a los teléfonos públicos.

Por otro lado, en la mayoría de los centros de reclusión, los internos controlan el acceso a sus celdas; cuentan con candados y llaves y son ellos quienes abren y cierran las celdas de acuerdo a sus necesidades, lo que demuestra el vacío de autoridad anteriormente mencionada.

El autogobierno/cogobierno no sólo lesiona el orden y la disciplina del centro, los internos se encuentran inmersos en una situación de inseguridad constante, donde la lucha por la supervivencia y por el poder se convierte en las actividades primordiales de los reos… Por hoy es todo Soy Padrón..sí Padrón.

lunes, 6 de agosto de 2012

De alta peligrosidad, mil 250 internos en el Edomex

Toluca, Edomex.- Las cárceles mexiquenses tienen mil 250 internos considerados de alta peligrosidad, 200 de los cuales son mujeres, así lo reveló el encargado de despacho de la Dirección General de Prevención y Readaptación Social del Estado de México, Miguel Ángel Estrada Valdez.

Informó que la población penitenciaria total es de 17 mil 990 personas, de éstos 3 mil ingresaron por delitos federales, y mil 100 son del género femenino, quiénes se encuentran en esta situación "por el grupo delincuencial en el que se involucran, por el tipo de delito que cometieron en el exterior o bien por la gente que ellas manejan en el exterior", dijo.

Informó que de las 500 personas que ingresaron a los centros preventivos con el nuevo Sistema de Justicia Penal, 30 pagan su condena desde su casa con la única condición de que usen un brazalete, luego de que los delitos que cometieron no fueron considerados graves.

Actualmente "se trabaja con las personas que ingresaron con el sistema jurídico pasado, con los juicios orales los jueces determinan que casos son los que deben cumplir una prisión preventiva en los centros penitenciarios", explicó.

martes, 22 de mayo de 2012

Ingresan a las cárceles de Edomex los delincuentes más violentos

Evitan "contaminación" entre los internos con clasificación criminológica

Noticias Edomex. (Derechos Humanos).- Al reconocer que están ingresando a las cárceles mexiquenses delincuentes con perfiles mucho más violentos, Iván Moreno Pérez, jefe del Departamento de Supervisión al Sistema Penitenciario de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, sostuvo que afortunadamente ha habido un mayor cuidado de las autoridades penitenciarias para hacer una clasificación criminológica más puntual y evitar que haya "contaminación" entre los internos, además están bien delimitadas las áreas de los sentenciados y procesados.

"Ha mejorado mucho la clasificación, obviamente hay centros preventivos donde no se tienen los suficientes espacios pero existen otros donde se ha mejorado muchísimo, ya encontramos muy bien separados por su situación jurídica sentenciados de procesados y están bien delimitadas sus áreas", refirió.

En este último renglón -precisó-, ya hay dormitorios en centros penitenciarios que tienen áreas de máxima seguridad en donde alojan a los internos más violentos, por lo que ya hay esa separación.

Manifestó que en las visitas que hace personal de la CODHEM se realiza una

inspección directa a los expedientes de los internos donde se verifica que les estén dando el tratamiento correspondiente adecuado al delito cometido y su peligrosidad, además de que se les haya clasificado criminológicamente siempre aplicando correctamente la ley.

Señaló además que los internos con un perfil de alta peligrosidad solicitan básicamente la misma información que los demás internos concerniente a conocer su situación jurídica, no se quejan tanto de la situación que viven en los centros penitenciarios.

"Sí habrá algunos que por la situación que están viviendo muchas veces están peleados con la sociedad o con cualquier tipo de autoridad, entonces muchas veces sí nos comentan que el custodio fulanito los agrede pero platicando con otros internos se deduce que no son ciertos esos hechos", indicó.

Son generalmente internos -apuntó-, que están buscando cualquier situación para que lo regresen a la población en general.

jueves, 16 de febrero de 2012

65% presos por robos menores

Tienen menos de 29 años y están procesados o sentenciados, dice académico de la UNAM.

Son gente de escasos recursos, afirma Pedro Peñaloza, quien acusa que los cerebros criminales los utilizan para delinquir.

El mexiquense, México (justicia penal).- La intención del gobierno federal de construir más cárceles mediante el esquema de concesión a la iniciativa privada es un mensaje de que está dispuesto a continuar con un modelo desfasado y se niega a atacar la génesis del delito. Es un síntoma del “garrote carcelario” como forma de reinserción que no funciona en el país, advirtió el especialista en Ciencias Penales y política criminal de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Pedro José Peñaloza.

El también catedrático de la Facultad de Derecho advirtió que del total de la población carcelaria en el país, 65 por ciento esta conformada por jóvenes menores de 29 años, quienes se encuentran sometidos a un proceso judicial o sentenciados por robos menores de tres mil pesos.

Lo anterior significa que los penales alojan a hombres jóvenes, principalmente, de escasos recursos y menos de la mitad de la población total carcelaria es legalmente inocente, es decir su caso está en proceso y no ha recibido sentencia.

“Para qué quieren más cárceles. Con esta intención de construirlas el gobierno federal está enviando un mensaje de castigo y no de atacar el origen del delito. Es una inconciencia del gobierno federal el concesionar a la iniciativa privada la construcción de más penales debido a que no tiene dinero y sin embargo, están cayendo en círculos sin resolver pues no presentan un solución estructural para reducir la incidencia delictiva”.

Dijo que las cárceles solo alojan a hombres jóvenes y pobres, nunca a los cerebros criminales quienes los utilizan para delinquir.

Lo que se necesita, consideró, es invertir en políticas sociales y de educación para resolver la génesis del delito y no insistir en un mecanismo desfasado y en manos de la iniciativa privada que su función podría poner el riesgo las facultades del Poder Judicial, además de enviar un mensaje de castigo “del garrote carcelario”.

Dijo además que la cadena perpetua tampoco deja a la sociedad sin consecuencias ya que detrás de cada detenido hay hijos, esposas, familias cercenadas cuyos miembros estarán más cerca de la delincuencia que el resto

Agregó que la reinserción de los presos en la sociedad es un fracaso en México debido a que se incumple ante a una sociedad contradictoria que no acepta a los expresidiarios.

En las cárceles los internos ni se reeducan, ni resocializan, ni previenen el delito. Es tiempo de pensar en otras soluciones. Erradicar la delincuencia tiene más que ver con sanar el tejido social que con extirpar sus partes defectuosas.

Proyecto de brazaletes es una propuesta sensata

Ante sistema de justicia penal inquisitorial en el país, dice profesor de la FES Acatlán

El mexiquense, México (justicia penal).- La propuesta del uso de brazaletes para delincuentes menores es una medida sensata para atender el problema de la sobrepoblación carcelaria y contribuye un tanto a que sea menos injusto el sistema de justicia penal, opinó Edgar Morín, antropólogo y profesor de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM.

Mencionó que en nuestro país se utiliza el mecanismo de la prisión preventiva, mientras se realiza el proceso judicial “tú estas encerrado y ahí se te puede seguir un juicio y después de estar encerrado un determinado tiempo igual se descubre que eres inocente”.

El académico mencionó que el sistema de justicia penal en nuestro país es de tipo inquisitorial, porque una persona aprehendida es culpable hasta que pueda demostrar lo contrario, “es decir que tengas dinero y un buen abogado para pagarlo y en tanto vas y te pudres en la cárcel”.

Por ello consideró sensato utilizar el sistema de brazaletes “que no debería quedarse en una propuesta”.

Comentó que ha habido intentos en la ciudad de México del uso de brazalete, pero hay quienes argumentan que es un proyecto muy caro, pero si existe la voluntad política de las autoridades se pueden echar a andar un programa piloto.

“Se podría hacer desarrollos de este tipo de aparatos con instituciones públicas de educación superior que lo pudieran abaratar mas, vale la pena hacerlo, porque insisto, despresurizas el sistema penitenciario y lo más importante contribuyes a que sea menos injusto”.

La prisión preventiva se pudiera usar solamente para casos verdaderamente graves, “delincuencia de a de veras, no aquellos que por robar mil pesos son encerrados y sale más caro el caldo que las albóndigas, porque cuesta no menos de 150 pesos por día mantener una persona en el sistema penitenciario.

jueves, 9 de febrero de 2012

México estrenará 8 nuevos "superpenales" en 6 meses

A diferencia de las cárceles de algunos estados y municipios, donde han ocurrido fugas masivas, ejecuciones y motines, el gobierno no reportó actos violentos ni evasiones de reos en instalaciones federales durante la actual administración.

El gobierno del presidente Felipe Calderón ajustó de doce a ocho la construcción de los nuevos penales federales que entrarán en operación a partir del segundo semestre de 2012 con una inversión de 32 mil 822 millones de pesos, los cuales forman parte de la estrategia de fortalecimiento de la infraestructura penitenciaria para estar en condiciones de asumir la custodia de todos los reos vinculados con delitos del fuero federal.

Así lo revela el diagnóstico Panorama del sistema penitenciario federal, situación actual y perspectivas, elaborado por la Secretaría de Seguridad Pública en el que destaca que tan sólo este proyecto permitirá contar con más de 20 mil espacios este mismo año, lo que se suma a la ampliación de la capacidad instalada de los centros federales, que incluye Islas Marías.

A diferencia de las cárceles de algunos estados y municipios, donde han ocurrido fugas masivas, ejecuciones y motines, la Federación no reportó actos violentos ni evasiones de reos en lo que va de la actual administración, no obstante que los narcotraficantes y delincuentes considerados de alta peligrosidad están recluidos ahí.

Destaca el complejo de Papantla, Veracruz, que contará con un módulo de supermáxima seguridad diseñado para 256 internos que tendrán 23 horas de reclusión y sólo una hora de sol dentro de un régimen de aislamiento total.

Estos ocho nuevos penales se construyen como parte del fortalecimiento de la infraestructura penitenciaria mediante la aplicación de Contratos de Prestación de Servicios (CPS).

“Los proyectos se desarrollan a partir del modelo de infraestructura dispuesto para el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de Papantla, Veracruz, con módulos de máxima y supermáxima seguridad con base en la clasificación emitida por la Asociación Internacional de Prisiones)”, señala el diagnóstico de la SSP federal.

Se tiene previsto que la construcción del centro penitenciario de Chiapas, que operará también mediante CPS, concluya en mayo de 2012; su capacidad será de 2 mil 520 lugares y la inversión es de 4 mil 426 millones de pesos.

El penal que operará en Morelos (2 mil 528 espacios) requirió una inversión de 4 mil 332 millones de pesos; Durango (2 mil 520) 3 mil 986 millones de pesos; Michoacán (2 mil 520 lugares) 4 mil 51 millones; Sonora (2 mil 520) 3 mil 796 millones; Guanajuato (2 mil 520) 3 mil 749 millones; Oaxaca (2 mil 520) 4 mil 494 millones y Coahuila (2 mil 528) 3 mil 988 millones de pesos.

La SSP federal calcula que la obra de este último termine en octubre de 2012 y el resto en mayo próximo.

Para optimizar el funcionamiento del sistema penitenciario federal se puso en marcha una estrategia de infraestructura que también implica la transferencia de reos que estaban en centros estatales y el incremento de la capacidad instalada en el complejo Islas Marías.

De diciembre de 2006 a noviembre de 2011 la capacidad instalada en los Ceferesos aumentó 185.53 por ciento a través de medidas impulsadas por la Subsecretaría del Sistema Penitenciario federal y en las que también se aprovechó infraestructura carcelaria estatal en desuso.

Esto implicó la transferencia de cinco centros penitenciarios estatales a la Federación. En septiembre de 2010 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación los acuerdos que incorporaron al sistema penitenciario federal el Cefereso número 7 Nor-Noroeste, ubicado en Guadalupe Victoria, Durango, y el Cefereso número 8 Nor-Poniente, en Guasave, Sinaloa.

La SSP indica que en marzo de 2011 inició operaciones el Centro Federal Femenil Noroeste, en el predio del Cefereso 4 Noroeste, Nayarit, con 94 espacios. En abril de 2011 comenzó a operar el Cefereso 6 Sureste, en Huimanguillo, Tabasco.

El Cefereso 9 Norte, ubicado en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue incorporado al sistema penitenciario federal el 22 de julio de 2011 y entró en operaciones en octubre pasado con 881 internos entregados por el gobierno estatal, mientras que en 2009 se transfirió a la federal el Cefereso número 5 Oriente, en Villa Aldama, Veracruz.

De diciembre de 2006 a noviembre de 2011 la capacidad instalada en Islas Marías aumentó 263.64 por ciento, al pasar de 2 mil 200 a 8 mil lugares disponibles para albergar a reos de baja peligrosidad.

El diagnóstico de la SSP refiere que el gobierno federal apoyó a gobiernos de ocho estados y del Distrito Federal mediante subsidios para la construcción, ampliación y equipamiento de sus cárceles.

Canalizó 150 millones de pesos a Baja California para ampliar El Hongo, en Tecate; 200 millones a Chihuahua para continuar obras del centro de reinserción social productivo de Ciudad Juárez; 100 millones a Nuevo León y 130 millones a Veracruz para diversos proyectos.

Mientras que 218 millones de pesos fueron repartidos entre el DF, Durango, Estado de México, San Luis Potosí y Yucatán para compra de equipamiento y sistemas tecnológicos.

México cuenta con una estructura penitenciaria conformada por 418 centros penitenciarios distribuidos en el territorio nacional, con una capacidad para 187 mil 738 internos.

Sin embargo existe una sobrepoblación de 45 mil 199 internos, lo que representa 24.08 por ciento. Los Ceferesos no registran sobrepoblación, a diferencia de los 306 penales administrados por gobiernos estatales, 90 por autoridades municipales y 10 que son responsabilidad del Gobierno del Distrito Federal.