Directorio

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domingo, 21 de agosto de 2016

El nuevo aire que se respira en Huehuetoca






Por: Cynthia Ramírez Noriega
Colaboradora del Mexiquense Valle de Zumpango
Y estudiante de la carrera de Psicología
De CU UAEM Zumpango





El país se encuentra sumergido en un clima de violencia y crímenes constantes, en donde resulta cotidiano ver en televisión y redes sociales hechos sangrientos y conflictos armados, producto de cierto deterioro social.
En días recientes el municipio de Huehuetoca, sus pobladores y vecinos han sido testigos de hechos que hasta hace algunos años sólo ocurrían en lugares distantes, y me refiero al descubrimiento de los restos humanos y vestimentas que fueron halladas en, al parecer, una lumbrera ubicada en la cabecera municipal.
Ante estas situaciones no sólo cambia lo que los lugareños piensan del municipio sino también lo que piensan sobre el resto de los habitantes, es decir, existe una muy alta posibilidad que ahora los huehuetoquenses miren con desconfianza y recelo a sus vecinos, intentando descubrir si alguno de ellos podría ser capaz de hacer algún crimen. Si inicia este clima de desconfianza los primeros a quienes se señalara como los principales sospechosos serán todas aquellas personas que no son originarias del lugar o aquellas que recientemente han llegado a habitar al lugar; esto sucederá porque todas las personas solemos culpar a quienes no conocemos, a quienes no crecieron nosotros, a quienes según nosotros no tienen la misma educación y valores que nosotros.
Lo cierto es que por el momento se desconoce quiénes son los culpables, así que el sospechar del resto de las personas no hará que estas situaciones disminuyan sino todo lo contrario pues será más difícil convivir con un grupo de personas en las que no confiamos y de las que incluso podemos sospechar y juzgar; es por eso que por el momento lo que más necesita el municipio de Huehuetoca, sus habitantes y vecinos cercanos es estar más unidos, establecer grupos de apoyo en donde exista confianza, respeto y solidaridad, por lo menos entre los vecinos más cercanos y la familia para que todos podamos seguir manteniendo un clima de seguridad, en donde todos los habitantes pero principalmente los jóvenes y niños puedan seguir saliendo a jugar o pasear por las tardes y durante el inicio de la noche, en donde miremos sin desconfianza al resto del mundo; porque sólo manteniendo a las personas unidas se podrá comenzar a trabajar en la seguridad pública, seguridad que todo habitante necesita y merece.



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