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sábado, 5 de febrero de 2022

Durante la pandemia de Covid-19 aumenta significativamente el desempleo para los jóvenes: INEGI

 



De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, del primer trimestre de 2020 al tercer trimestre de 2021, creció 38.6% el desempleo de jóvenes mexiquenses de entre 20 y 34 años con estudios de educación media superior y superior.

En el primer trimestre de 2020 había 107 mil 800 jóvenes desempleados en dicho rango de edad y con la citada preparación académica. El 11 de marzo de ese año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la Covid-19 como una pandemia.

Un año después, la cifra de estos jóvenes desempleados se incrementó en 41 mil 652, pues al cerrar el tercer trimestre de 2021 había 149 mil 452 desempleados.

De acuerdo con datos del Inegi, antes de la pandemia se tenían en México 884 mil 237 personas con algún grado superior de estudios, pero desempleados y sin una oportunidad inmediata de conseguir un empleo.

Y esta institución refiere que poco más del 50% de los empleos generados en la actualidad, incluso a raíz de la reactivación económica por la pandemia, caen en un estado de informalidad. De las 31 millones de personas en el país que se encuentran realizando actividades en dicho ámbito, el 40% son jóvenes.

En este sentido, Cynthia Valeriano López, licenciada en Economía y docente del Tecnológico de Monterrey, considera que los retos asociados con la actividad económica de los jóvenes, en realidad, siempre han sido preocupantes.

“Existe un porcentaje importante de jóvenes que incluso teniendo maestría, desafortunadamente no encuentran empleo, lo cual se encuentra relacionado con actividades o industrias en México que todavía no terminan de recuperarse de la pandemia”, manifestó.

Refirió que antes de la pandemia, cerca de 30.7 millones de personas, del total de la población en el país, se encontraban en dicho rango de edad y poco más de 12 millones de jóvenes ya estaban en desventaja laboral.

“Antes de la pandemia, un número importante de jóvenes ya estaba en desventaja laboral, estamos hablando de poco más de 6 millones de jóvenes de los 12 millones que señalamos, quienes no estudiaban, pero tampoco trabajaban”, indicó.

“Otro porcentaje –alrededor de otros seis millones– trabaja, pero la realidad es que carece de un ingreso suficiente o lo que obtiene es inferior al salario mínimo, sin horarios laborales definidos y sin seguridad social", dijo

Informalidad

La especialista agregó que los jóvenes, en la mayoría de las ocasiones, acceden a puestos de trabajo informales, como un reflejo de su deserción educativa.

“El que los jóvenes accedan a empleos informales se encuentra relacionado con los altos niveles de deserción educativa, así como la falta de preparación o el desarrollo de habilidades”, externó.

Ante dicho panorama, los jóvenes aceptan empleos, principalmente, en el sector comercio y servicios como restaurantes, hoteles, parques o entretenimiento, porque no se requieren muchas habilidades.

Precariedad laboral

En México, sólo uno de cada tres jóvenes consigue desempeñarse en actividades vinculadas con su perfil profesional, comentó la académica del Tecnológico de Monterrey.

Esto incrementa la situación de precariedad laboral en este sector de la población, es decir, han empeorado sus condiciones de trabajo con salarios insuficentes, pocas horas de trabajo y empleabilidad por contratos.

Para la docente, hay jóvenes que se colocan en un espacio laboral donde carecen de ingresos suficientes o lo que obtienen es una cantidad inferior al salario mínimo, sin horarios laborales definidos y seguridad social.

“Hay casos de personas de 15 a 29 años que realizan una actividad informal y por ende no firman contratos y carecen de servicios de salud”, reiteró.

Colaboran empresarios

Se estima que en nuestro país, cerca de un millón de jóvenes no han podido volver a trabajar y por ello representan el mayor número de desempleados y desempleadas debido a la Covid-19.

Gilberto Sauza Martínez, presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales de la entidad (Concaem), expresó que el tema del desempleo entre jóvenes no representa un problema menor, incluso forma parte de una agenda de trabajo que establecieron con la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), a través del Instituto Mexiquense del Emprendedor (IME).

Mencionó que la propuesta es elaborar un padrón entre el Concaem, Sedeco e IME para poder brindarles capacitación, mentorías, acercamiento y vinculación a los jóvenes, esquema que se encuentra impulsando directamente el gobierno estatal.

“La idea es que los jóvenes puedan acercarse al esquema de emprendimiento. Nosotros estamos respaldando este esfuerzo que impulsa directamente el gobierno estatal a través del IME”, enfatizó.

Con la Secretaría de Educación, agregó, colaboran en las mesas de empleabilidad de las diversas universidades que operan en la entidad, como las politécnicas, tecnológicas y multiculturales.

“Somos parte de las mesas de vinculación y empleabilidad, con el propósito de contribuir a reducir el desempleo en el sector de jóvenes”, señaló.

En cuanto a la forma en como los interesados pudieran integrarse a estos esquemas, indicó que la información la proporcionan directamente las diferentes dependencias estatales, mediante la publicación de convocatorias.

Mientras que para Laura González Hernández, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de la entidad (CCEM), más allá de los empleos que hacen falta para los jóvenes, la realidad es que se trata de un rubro que en términos generales no ha retomado los niveles deseados.

“No solamente se trata del empleo de los jóvenes, sino de la sociedad en general que no encuentra trabajo, porque no existe una recuperación económica todavía”, comentó.

Incluso, dijo, ha crecido el empleo informal y el autoempleo.

Programas de gobierno

Para especialistas en materia laboral también resulta preocupante el hecho de que los jóvenes mexicanos se encuentren esperando alguna dádiva proveniente de los programas de los diferentes niveles de gobierno.

Y que con ello se les use políticamente, como sería el caso del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

La especialista del Tecnológico de Monterrey, campus Toluca, dijo que este programa está dirigido para el sector de la población que no estudia, pero que tampoco trabaja. Sin embargo, agregó, ha caído en la falta de supervisión y de seguimiento, por lo que extravió su rumbo.

En tanto, Sauza Martínez consideró que el programa sí funciona.

“Como tal, el programa funciona, porque es muy positivo que el gobierno federal busque vincular a los jóvenes en temas de procesos económicos, con el respaldo del sector empresarial.

"Me parece que es una buena idea, pero consideramos que en algunos rubros se queda corto, y sin duda, existen otras formas de trabajarlo y perfeccionarlo”, sostuvo.

Desde su perspectiva, tendría que haber mayor coordinación entre los jóvenes, el programa y la empresa, es decir, buscar siempre la retroalimentación.

Jóvenes Construyendo el Futuro es un programa federal que vincula a personas de entre 18 y 29 años de edad, que no estudian y no trabajan, con empresas, talleres, instituciones o negocios donde desarrollan o fortalecen hábitos laborales y competencias técnicas para incrementar sus posibilidades de empleabilidad a futuro.

Durante la capacitación, hasta por un año, los jóvenes reciben un apoyo mensual de 5 mil 258 pesos y un seguro médico contra enfermedades, maternidad y riesgos de trabajo.

El programa también permite que al terminar el citado periodo puedan incorporarse de manera formal a la empresa donde realizaron estas actividades. (Con información de Sandra Hernández Chávez)

 

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