domingo, 11 de junio de 2017

Táctica y Poder





Uriel Reyes y Aguilar


Sobre el Estado de México y otras decepciones
¿Fraude, desesperación, o lucha por la democracia? ¿Qué sucede en el Estado de México después del pasado 4 de junio? Una aparente victoria con un sabor amargo para el Partido Revolucionario Institucional, fue lo que resulto del proceso electoral del pasado domingo, debido a la mínima diferencia entre el segundo lugar (MORENA) por apenas casi 3 puntos porcentuales, muy a pesar de haber sido una elección donde se invirtió un capital económico realmente considerable y cuyos resultados no reflejan tal situación.
Hasta el día de hoy los porcentajes que dan el triunfo al priista Alfredo del Mazo Maza son un aproximado de 33.7% mientras que Delfina Gómez obtuvo un 30.8%. Durante las últimas semanas antes del proceso el Estado de México se vio envuelto en escándalos de corrupción sobre los candidatos a través de una campaña negra que apostaba por desacreditar a los personajes más fuertes, tras ello queda el aparente empate entre MORENA y el PRI, el desastroso declive de la candidata del PAN a un cuarto lugar y el ascenso espontaneo del perredista Juan Zepeda.
Finalmente el día de hoy la realidad es una sola, hay un sólo ganador de la elección, el descontento de quienes perdieron, la incertidumbre de miles de ciudadanos y los desaciertos del IEEM. En el Estado de México parece que los que salieron perdiendo fueron los partidos políticos, el PRI perdió en algunos municipios estratégicos, MORENA sigue sin poder conseguir alguna gubernatura, el PRD solo obtuvo una bocanada de aire y el PAN trasladándose a un cuarto lugar.
Por su parte son los actores políticos quienes obtienen ciertas victorias en este proceso, Alfredo del Mazo gana la gubernatura Mexiquense, AMLO mantiene la estrategia por construir una estructura política para el 2018 a través de una plataforma llamada MORENA, Juan Zepeda se posicionó como un candidato "fresco" articulado y con un acercamiento "natural" con la ciudadanía que le permitió conseguir para su partido más de un millón de votos y mantenerlo al menos en el Estado de México como la tercera fuerza política.
Aunque con esto, existen un sin número de decepciones al interior de los partidos políticos, para Morena perder la elección, para el PRI ceder municipios estratégicos a la oposición y finalmente para el PAN terminar este proceso sin figurar realmente en este escenario.
Pero la gran decepción que se puede visualizar es el deterioro y desgaste de las bases de cada partido político, pues de la misma forma con que actúan militantes y simpatizantes que están dispuestos a defender sus ideales con gallardía e institucionalidad deberían de actuar los "líderes" y dirigentes que se encuentran al frente de cada partido.
Esas y otras más son las decepciones en el Estado de México.

urielreyresaj@gmail.com