Directorio

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martes, 3 de marzo de 2015

Número tres mil de Mexiquense, una realidad

El sueño que nació en aquel cubil de las calles de Agricultura

“Una nación sin crítica, 
es una nación ciega”. 
Octavio Paz

Por Ignacio León Montesinos

Recuerdo mi primera visita a Mexiquense, hará ya casi una década, en que Juan Manuel Padrón se lanzó a la aventura de parir al que es hoy el principal periódico de Ecatepec.

Era aquello un cubil de espacios estrechos pero de amplios sueños y grandes ideas. Bastaba un paso para ingresar de la oficina del Director al taller, y lo que único que anunciaba en las calles de Agricultura la existencia de un vecino periodista, era el anunció instalado a las afueras de las modestas oficinas, donde se leía: El Mexiquense…

Debo decir que el reencuentro con mi amigo Padrón fue fortuito, pues una ocasión que acudí a realizar un trámite al Palacio Municipal, llamó mi curiosidad ése pequeño ejemplar de color sepia al que ávidamente escudriñaban un grupo de interesados lectores.

Lo compré y grande fue mi sorpresa encontrarme como su Director a quien había conocido años atrás en su papel de Jefe de Prensa del Sindicato Petrolero, siendo yo reportero de la fuente obrera, lo que no fue impedimento para que llegara a establecerse una amistad sincera y tolerante entre el funcionario sindical que buscaba evitar el golpeteo a su jefe y el periodista que trataba de “sacarlo al papel”, cuando se presentaba la oportunidad.

Llamé al teléfono del periódico y una diligente asistente me pasó a Padrón: “¡León, me da gusto saludarte¡ ¿cuándo vienes a echarte un café?”, inquirió el novel director, pactando una cita para posteriores días.

Un entusiasta Padrón me recibió en su modesta oficina; charlamos amplio y tendido de infinidad de asuntos, pero sin duda que buena parte de los temas fueron los mil y un proyectos que desde entonces, el colega tenía en mente. Desde aquella ocasión, Juan Manuel Padrón Lara me ofreció de manera irrestricta las páginas del Mexiquense para escribir sin cortapisas, en la más absoluta libertad, que hasta hoy me honro de ejercer en este medio del que he atestiguado su vigorosa evolución.

En todos estos años, me ha tocado vivir, tanto en el terreno de la bonhomía como en el de la solidaridad profesional, los momentos de éxito y los trances difíciles que como medio crítico, ha enfrentado Mexiquense, al que más de un político golondrino y pusilánime ha querido enviar al limbo.

Tras la larga lista de eventualidades que han quedado registradas en las páginas de Mexiquense, la opinión pública de Ecatepec y del Estado, ha dado cuenta de que aquellos que en su momento denostaron y hasta agredieron a la publicación, a su Director y a su personal, volvieron a encontrar cabida en sus páginas para expresar sus opiniones y puntos de vista, lo que le ha ganado el respeto toda la clase política del municipio, pero sobre todo de la gente, de sus lectores cotidianos que son la fuerza que lo apuntala y sostiene.

Lo que hoy acontece en el país nos sitúa a los comunicadores en los bordes frágiles y breves de un pasado autoritario que se niega a morir y una democracia que no termina de cuajar. Ante un gobierno que busca acallar la crítica pero se niega a la autocrítica, subsiste y patalea una oposición convenciera y acomodaticia, compartiendo ambos el defecto común de volverse intolerantes cuando de ejercer el poder se trata. Por eso, lo alcanzado por el Mexiquense como factor de equilibrio en Ecatepec, es digno de tomarse en cuenta.

¡Y que caray…de celebrarse¡

Juan Manuel Padrón Lara, llega junto con Mexiquense a esta histórica edición 3 mil, en los momentos de definición política por donde asoman los protagonistas a contender lo mismo por el gobierno municipal que por los cargos de elección a nivel local y federal. El festejo mostrará de nueva cuenta la capacidad de convocatoria de un medio donde todos tienen cabida, pero también donde todos deben estar preparados a enfrentar la crítica periodística, madura y constructiva que busca proponer consensos sin polarizar, en vanas y estériles luchas, a la sociedad ecatepequense.

Es grato saber que los sueños forjados en el humilde cubil de las calles de Agricultura, por mi amigo, Juan Manuel Padrón, son ahora una realidad. En lo personal, me congratulo haber aportado mi granito de arena para que Mexiquense sea el baluarte informativo por todos conocido y comentado en Ecatepec.
Celebremos pues con risas y carcajadas de altos decibeles, con los amigos de Mexiquense, esta edición tres mil.

¡Salud¡…

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