Directorio

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lunes, 30 de abril de 2012

TEMA LIBRE

Por I. León Montesinos

Tres sucesos, tres trasfondos

Los “asegunes” de la planilla priísta

Cureño, el supersticioso perredista


Ecatepec, Edomex.- (Opinión).- Tres sucesos registrados de manera sucesiva en la pasada semana deben valorarse en su justa dimensión entorno a la contienda electoral que se avecina en Ecatepec: el primero, el enfrentamiento registrado en las inmediaciones de Ciudad Azteca entre policías municipales y estatales que arrojó, amén de un sinfín de situaciones no aclaradas, la detención de más de diez elementos de la municipal (aunque extraoficial se dicen que son cuarenta) que fueron trasladados a Toluca, responsabilizados, entre otros cargos, de robo de armas a sus similares y entorpecimiento de una acción encubierta, dejados a su suerte por el apenas desempacado director de la corporación local, Jorge Mondragón Ordaz.

El segundo, el incendio de una bodega propiedad del actual candidato a diputado federal por el PRI, al X Distrito, José Luis Cruz Flores Gómez, provocado al más puro estilo narcoterrorista, al arrojarse al interior del inmueble por lo menos diez bombas molotov que al estallar hicieron retumbar las casas vecinas cuyos habitantes constataron azorados la inusual y violenta agresión, perpetrada a plena luz del día.

El tercer suceso, que aunque ocurrido en la vecina delegacional Gustavo A. Madero, no deja de ser menos grave; por el contrario, podría ubicarse como el detonante de una serie de peligrosos trasfondos que las autoridades, pero sobre todo los priístas, deben aclarar de cara a la ciudadanía antes de que la sombra de las sospechas empañe su campaña. Se trata del asesinato (¿o ejecución?) de quien hasta hace unos días ocupaba el cargo de Secretario Municipal, Miguel Ángel Barrera López; aproximadamente a la una de la madrugada del pasado viernes, el candidato a Primer Síndico, fue arteramente asesinado mientras circulaba con un acompañante a bordo de un Tsuru blanco por la avenida Politécnico Nacional en la colonia Lindavista.

Aunque hay versiones que refieren el origen del lamentable hecho a un incidente de tránsito, extraoficialmente se ha señalado que quienes dieron muerte al integrante de la planilla del tricolor seguían con mucha antelación su vehículo, a bordo de una camioneta de esas que usan quienes sirven al crimen organizado. Es poco probable que en esa zona, casi siempre patrullada por elementos de la policía capitalina, alguien se atrevería a dirimir un simple desencuentro vial a balazos. La forma en que se dio la agresión apunta más a una ejecución perpetrada por sicarios profesionales, expertos en afinar la puntería, que por un simple conductor molesto.

Vayamos pues por partes: el choque de estatales contra municipales en la colonia Michoacana encierra muchas dudas que deben ponerse en claro pues el incidente no es menor y pudo desencadenar una verdadera tragedia sobre todo si, como sostienen los elementos locales, acudieron a un llamado de un supuesto secuestro de dos personas a manos de gente encapuchada que viajaba a bordo de unidades sin placas ni registro oficial alguno, y se encontraron con la sorpresa de que sus pares, ministeriales o de la Policía Ciudadana, eran los aparentes delincuentes.

Si como se presume los municipales iban a poner a disposición del MP de San Agustín a los presuntos secuestradores y a sus víctimas, y fueron conminados por su jefe Mondragón Ordaz a no hacerlo, el Secretario de Seguridad del ayuntamiento (quien según su hoja de servicios y antecedentes se desempeñó en un cargo similar en Tepic, Nayarit y es propietario de un bar en la delegación Iztacalco del D.F), se metió en un embrollo legal. Las autoridades deben explicar a detalle, por ejemplo, si los detenidos por los estatales son inocentes o culpables, lo que ayudará a situar las cosas dentro de una averiguación seria y confiable.

En el plano de las acciones de seguridad federal, estatal y municipal, se supone que debe haber una coordinación entre las tres instancias para atacar al crimen organizado no para enfrentarse entre ellas; si el operativo de los policías estatales era encubierto, éste se debió notificar al menos a los altos mandos municipales (a menos de que no exista la mínima confianza); es decir, a Mondragón Ordaz, a quien por cierto se le imputan relaciones no del todo recomendables con personajes de las mafias delincuenciales de Ciudad Neza y que al parecer, incrustó como parte de su actual equipo.

El incidente de los policías estableció que en efecto, no existen acciones coordinadas entre los cuerpos de seguridad y habría que preguntarle al jefe del destacamento militar en Ecatepec si tampoco estaba enterado de la acción encubierta. Si alguno o todos los organismos implicados se están yendo “por la libre”, los candidatos de todos los partidos tienen en el área de seguridad pública un problema de dimensiones mayúsculas que deben evaluar a la voz de “ya”, ante el riesgo de que la violencia pueda en lo inmediato afectar sus campañas.

También debe ser el acicate para estudiar a fondo el problema y proponer a los ciudadanos un auténtico plan integral que garantice que lo sucedido hace unos días no se convierta en el pan de cada día de la futura administración, sea del color que sea. Por esta vez la sangre no llegó al río, pero puede suceder. Una cosa está bien clara: debe terminarse con esa errada intención de traer al frente de los mandos locales a personas que ni siquiera ubican las colonias del municipio pues han desfilado lo mismo militares que supuestos expertos que han trabajado en varios estados del país pero que conocen a Ecatepec, solo de oídas. Que conste, ahí quedan el planteamiento y la reflexión. Y mientras, la delincuencia feliz con el desorden de quienes deben poner orden.

COMENTARIOS LIGADOS
.- Sea el análisis del segundo y tercer sucesos, el marco apropiado para exponer los “asegunes” que rondan a los candidatos que acompañan a Pablo Bedolla en la planilla priísta. Por ejemplo, los “bombazos” adquieren especial relevancia pues es innegable que llevaban dedicatoria a un político de no pocos vuelos como lo es Flores Gómez quien fuera el alcalde sustituto tras la licencia que solicitara Eruviel Ávila Villegas durante su primer trienio. No hay que pasar por alto que en el segundo periodo de Eruviel, a Flores Gómez se le nombró Director de Gobierno para más tarde, enviarlo como Director de Seguridad Pública de dónde salió no muy bien librado en asuntos de honestidad no sólo con la aplicación de operativos, sino por el manejo poco claro que hizo de los millonarios recursos que el programa federal de apoyo a los municipios en materia de seguridad pública (SUBSEMUN) le asignó directamente a su área, y que manejó de manera tan discrecional que hasta metió en la nómina a buena parte de su parentela.

Su salida quedó marcada por el “sospechosismo” y bajo tal estigma arribó como dirigente local del PRI, cargo donde pasó sin pena ni gloria porque otro de sus excesos obligó a los altos mandos a bajarlo del “caballo institucional” cuando salió a relucir un fraude cometido con terrenos en la Hank González que resultaron ser propiedad federal de la Conagua. En los corridillos de Palacio no faltaron quienes apostaban doble contra sencillo a que en el millonario cochupo había participado, en su calidad de titular de la Tenencia de la Tierra, su hijo Mario Iván.

No pasó por alto para la clase política ecatepequense que durante la campaña de Eruviel, el ex alcalde sustituto no fuera visto para nada, vamos, ni por descuido asomó las narices. Y ahora, de la nada, cual conejo que brinca de la chistera del mago, se lo enjaretan a la militancia. A simple vista parece que, más por amistad que por sus méritos, las altas instancias quieren darle fuero para protegerlo, y es válido preguntarse si José Luis Cruz Flores Gómez reúne el perfil necesario para formar parte de una campaña de que debe ser de alto impacto al electorado por todo lo que está en juego y lo que para la misma representa Ecatepec no sólo a nivel estatal, sino nacional.

La respuesta que surge por doquier, y hasta por internet, es: NO. Cualquier buscador, citemos a google, le mostrará al cuestionado ex funcionario como el propietario de un lujoso hotel ecoturístico en la zona de Ríobobos, en Veracruz. Ya no es ningún secreto a voces que la costosa propiedad fue adquirida por el aspirante al Congreso durante su interinato en la alcaldía. ¿Será por eso que cuando las bases priístas saludan a Flores Gómez lo primero que le ven son las uñas?

Retomemos los “bombazos” del pasado jueves que parecen más bien una dedicatoria personal a José Luis Cruz que el temor que pudiera inspirar en lo político a un determinado adversario, pues como hemos visto, su imagen pública es bastante frágil, se sostiene con alfileres. Por ahí no va el asunto. ¿Será acaso que dejó varias cuentas y compromisos pendientes a su paso por Seguridad Pública? ¿Será que hay más de un molesto defraudado con los terrenos de la Hank González que está dispuesto a recobrar su dinero por métodos no muy legales?

Pero hay algo más delicado que puede ser el hilo conductor para encontrar varias respuestas de lo que ha sucedido en los últimos días. Le explico: en teoría el hoy fallecido Miguel Ángel Barrera López, a quien Flores Gómez heredó en la presente administración municipal el cargo de Director de Gobierno, era una de sus personas más allegadas. Es lo que se supone, pero, como refiere una de nuestras fuentes, es regla humana que las apariencias engañan y desde que Barrera López arribó como Secretario Municipal con toda la línea y bendiciones de Toluca, las cosas cambiaron radicalmente, pues el ahora trunco aspirante a Primer Síndico tenía en mente un proyecto político personal donde no estaba contemplado el ser tapadera de su antes protector. La relación, pues, ya no gravitaba en la tersura. Ambos se sabían y se conocían mucho. La cuestión es: ¿Hasta dónde pudieron haber llegado los negocios y las complicidades?

Dicen que en los sucesos del crimen organizado como en la política, nada es casual. Y la artera ejecución contra Barrera y los bombazos contra Flores Gómez, parecen tener una concatenación natural. Y sería pertinente y saludable para los priístas que antes de iniciar sus campañas hagan un acto de contrición y conciencia que les ayude a corregir lo que haya que rectificar. ¿Por qué lo digo? Porque más que la preservación de intereses de grupos locales está en juego una elección presidencial, y quienes piensan o creen que en la Constitución tienen cabida las herencias políticas por derechos de sangre o títulos nobiliarios, seguramente la han leído al revés.

Todavía hay muchos candidatos que padecen de esa “aldeana” miopía política que les hace sentirse el centro del universo, y se niegan a ver a una sociedad cada vez más informada y pensante. Pero de éste tema, de los “asegunes” priístas, a los que se deberá hacer frente con experiencia y madurez Pablo Bedolla en su planilla, le abundaré en nuestra próxima entrega. Un asunto es insalvable: la presente semana será para la gente del tricolor de muchas reflexiones. Y definiciones, por supuesto.

FILTRACIONES.- Nos llegó un correo electrónico donde comentan que el ex alcalde José Luis Gutiérrez Cureño confío a sus cercanos estar seguro de ganar la encuesta del pasado fin de semana, pero no en base a su raigambre social sino a que, además de haberse encomendado a “La Santa Muerte” de la cual, aunque lo niegue públicamente, es ferviente devoto, se ha hecho “asesorar” de un Santero de primer nivel, de esos importados de Cuba, que ya hasta lo “ralló” para que su nuevo espíritu que lleva dentro, le atraiga la riqueza, el poder y hasta el amor. Dicen que orondo y feliz, Cureño comenta haberse recuperado, y con creces, del vacío sentimental que dejó en su corazón su ex pareja y ahora contrincante, Claudia Castello. ¿Será cierto?

Agradecemos sus comentarios hechos llegar a TEMA LIBRE, y les reiteremos que cambiamos sus tips, filtraciones, documentos secretos y demás relevaciones, por líneas en este espacio. Hacemos público nuestro reconocimiento al profesionalismo y pluralidad de nuestro amigo y Director General, Juan Manuel Padrón Lara, quien amablemente, nos ha abierto las puertas de éste gran diario como lo es El Mexiquense.

Nuestro correo electrónico: garrasleo@yahoo.com.mx

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