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jueves, 9 de agosto de 2012

Las políticas públicas contra la obesidad han fracasado aseguran diputados

México, DF.- La Cámara de Diputados advirtió que las políticas públicas para contrarrestar el sobrepeso y obesidad no han frenado ni reducido el porcentaje de menores de edad y adultos con este padecimiento. Y es que México ocupa el cuarto lugar con niños (entre 5 y 17 años) más obesos en 2012, según la OCDE, situación que significa que un infante de cada tres tiene sobrepeso u obesidad.

El problema es mayor en la edad adulta ya que nuestro país es el segundo lugar con esta prevalencia, sólo superado por Estados Unidos. Y de acuerdo a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) para 2017 "los costos de salud generados por enfermedades asociadas al exceso de peso corporal en el país ascenderán a 150 mil millones de pesos".

En febrero de 2012 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos señaló que 29.0 por ciento de las niñas y 28.1 por ciento de los varones entre 5 a 17 años tenían sobrepeso en México. Asimismo, el promedio de los menores mexicanos con este mal era el cuarto más alto de los países que integran la OCDE, sólo detrás de Grecia, Estados Unidos e Italia.

Por su parte, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) informó que en los últimos años creció en promedio 1.1 por ciento el número de niños con obesidad y sobrepeso cada año; es decir, en 1999, 18.4 por ciento de los menores padecían este problema y en 2006 se elevó a 26.2 por ciento.

Los adultos afectados por tener mayor peso corporal a escala nacional representan alrededor de siete casos por cada diez personas en todo el país, situación que muestra el riesgo de una epidemia de enfermedades no transmisibles y crónicas. En términos globales, las tasas sumadas de sobrepeso y obesidad representan 71.4 por ciento para la zona norte; 69.7 por ciento en el centro; 72.6 por ciento en la Ciudad de México y 66.45 por ciento en el sur de la república.

La Organización Mundial de la Salud considera que el incremento de este padecimiento se debe a un conjunto de factores entre ellos que los niños pasan más tiempo en actividad sedentaria, como ver televisión o jugar videojuegos, lo cual limita su movilidad y actividad física, situación que influye en el aumento de peso, así como un cambio de dieta con un contenido mayor de calorías.

La Cámara de Diputados, a través de su Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (Cesop), enfatiza que entre los factores de riesgo para el incremento del peso corporal en la población en general y en los menores de 18 años, está el bajo costo para adquirir alimentos con poco valor nutrimental, pues una sopa instantánea puede adquirirse por 6.50 pesos.

Precisó que de acuerdo a la Cofemer, el consumo de refrescos representó más del 300 por ciento que el gasto en frutas o verduras entre 2002 y 2008. "México tiene una tendencia a consumir alimentos de bajo valor nutrimental y con altos índices de azúcares, grasas o sales".

Para la Cofemer, la obesidad y el sobrepeso tienen otro tipo de consecuencias, además de la situación de salud, como los altos costos que genera la atención médica, las pérdidas en horas laborales, pagos por incapacidad transitoria o permanente, pérdidas salariales y pensiones por muertes prematuras, entre otros.

El crecimiento del porcentaje de niños y adolescentes afectados con sobrepeso y obesidad, no sólo daña a esta generación, sino que al crecer los obesos tienen más posibilidades de desarrollar enfermedades crónicas.

"Es importante considerar a la obesidad y sobrepeso infantil como problemas de salud pública que, si no son atendidos con éxito, se convertirán en una amenaza a la calidad de vida y un incremento del gasto médico en las próximas décadas", afirmó.

El aumento del sobrepeso y la obesidad, sostuvo el centro de estudios legislativo, trajo consigo una serie de productos que son promocionados para la reducción de tallas y que presumiblemente generan resultados asombrosos y sin hacer ejercicio.

Dichas mercancías, agregó, son denominadas "productos milagro", y se calcula que en México están a la venta más de 22 mil que prometen eliminar de forma rápida el sobrepeso.

El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública resaltó que la Cofemer alertó de los riesgos que representan los "productos milagro", ya que el costo por el tratamiento por las reacciones secundarias de éstos representan cerca de 104.7 millones de pesos anuales.

Por ello, argumentó que la obesidad infantil es un problema global que en los últimos 30 años duplicó el porcentaje de menores afectados a escala internacional.

El Cesop puntualizó que de acuerdo con la Secretaría de Educación Pública, el porcentaje total de niños en edad escolar con obesidad y sobrepeso era mayor en los estados de Yucatán, Baja California Sur, Baja California, Distrito Federal y Tamaulipas.

Resaltó que una acción para reducir el sobrepeso y obesidad infantil es la actividad física, y las acciones encaminadas a contrarrestar los efectos de ambos padecimientos en la edad escolar contribuyen a reducir el porcentaje de afectados, así como prevenir problemas de salud a mediano plazo, además de eficientar los costos médicos.

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