Se reúnen parlamentarios y responsables políticos de diferentes partidos de España, Italia, Brasil, México, Colombia, Argentina, Chile, Honduras y Costa Rica para generar propuestas y respuestas a los desafíos de nuestros pueblos.
Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano
El Cardenal Carlos Osoro, arzobispo de
Madrid, junto con la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos construyen
una Red Iberoamericana de católicos con responsabilidades políticas en América
Latina y Europa para responder al llamado del Papa Francisco en su última
encíclica “Fratelli Tutti” en la que el Santo padre hace un llamado a todos los
responsables políticos “a ser constructores de caminos de encuentro y puentes
de esperanza” y a “tener el coraje de acercarse, expresarse, escucharse,
mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto y
dialogar”.
Se trata de un evento lleno de esperanza en
el que se han sentado en la misma mesa parlamentarios y responsables políticos
del más alto nivel de España, Italia, Brasil, México, Colombia, Argentina,
Chile, Honduras y Costa Rica de muy distintas sensibilidades políticas para
crear un espacio para la reflexión, el diálogo y el encuentro de católicos con
responsabilidades políticas que genere propuestas y respuestas a los desafíos
de nuestros pueblos.
Cardenal Carlos Osoro: “Para mí este
momento es un sueño”
Durante la primera exposición, el promotor
de esta iniciativa y miembro de la red, el Cardenal Carlos Osoro, agradeció a
los responsables políticos por la participación, asegurando que si además de
las diferencias legítimas entre ellos, logramos ser uno para el otro,
“estaremos haciendo un milagro impresionante y una aportación fundamental para
la vida pública”. “La unidad es superior al conflicto – puntualizó – es el
principio básico de la amistad social que estamos intentando realizar entre
nosotros”.
Además, expresó su deseo de que esta
reunión “sea el principio de una aventura intercontinental, que nos ayude a
dialogar, a aprender los unos de los otros, a tender puentes, a cultivar el respeto
y el cariño a quien piensa diferente”. Por último, señaló que para él, este
momento “es un sueño, un sueño que estamos viviendo juntos, proponer una forma
de vida con sabor al Evangelio”.



















