Por Víctor Piz
El peso acumuló una depreciación nominal ante el dólar de 27.5 por ciento de finales de mayo de 2014 a mediados de agosto de 2015, según datos del Banco de México (Banxico).
Pero si se descuenta la inflación acumulada en ese periodo, la depreciación del tipo de cambio es del orden de 24 por ciento en términos reales.
Dada la magnitud del ajuste cambiario, podría decirse que esta es la primera ‘gran devaluación’ de la moneda mexicana ante la divisa estadounidense.
En la historia de México, probablemente es una de las depreciaciones más significativas del tipo de cambio en términos reales.
Sin embargo, no ha tenido el efecto inflacionario de los ajustes cambiarios de otros años, cuando éstos desembocaron en alzas de precios y en presiones sobre los salarios y las tasas de interés.
Hasta ahora, la depreciación del peso ha tenido un efecto limitado sobre los precios y no ha contaminado las expectativas de inflación.
En el artículo que publicó en Reforma el domingo pasado, el gobernador del Banxico Agustín Carstens señaló que “hay un fenómeno global de apreciación del dólar estadounidense; no es algo que sólo afecte a México [que] no está entre el grupo de países más golpeados…”.
Una gran diferencia con el pasado es que antes el peso se devaluaba frente a todas las monedas y esta vez sólo está depreciándose ante una divisa.
Si se observa y compara en una gráfica, el peso ha tenido prácticamente el mismo comportamiento del dólar canadiense ante el estadounidense.
“El dólar canadiense es el peso del norte”, dijo recientemente el economista Alejandro Reynoso al explicar el ajuste cambiario.
En el mismo ejercicio gráfico, el peso se ha mantenido estable frente al yen japonés y el dólar canadiense en los últimos tres años.
Todas las monedas se han depreciado ante el dólar, dada la expectativa de un pronto inicio del ciclo de alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.
La apreciación sostenida y generalizada de la divisa estadounidense es lo que marca la diferencia.
No es una devaluación normal, sino que es un ajuste de casi todas las monedas del mundo ante el dólar.
Por lo pronto, ¿qué podemos esperar en México si el peso continúa depreciándose?
La expectativa de los analistas y del mercado es que el Banxico incrementará su tasa de referencia después de que la Fed aumente la suya.
Conforme al calendario de reuniones de política monetaria, y según el consenso, la Fed subirá su tasa de interés el jueves 17 de septiembre y el Banxico hará lo mismo dos días hábiles después, el lunes 21.
Pero podría adelantarse a la Fed si Carstens y los otros cuatro miembros de la Junta de Gobierno advierten riesgos para la inflación y/o la estabilidad financiera del país derivados de la depreciación del peso.
La decisión puede ser unánime o tomarse por mayoría, es decir, por votación dividida como en la pasada reunión de política monetaria del Banxico.
Directorio
Mostrando entradas con la etiqueta victor piz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta victor piz. Mostrar todas las entradas
miércoles, 19 de agosto de 2015
miércoles, 22 de julio de 2015
México, el más desigual entre los desiguales
Por Víctor Piz
El gran problema de México son la desigualdad económica y la concentración del ingreso, más que la pobreza, que de suyo es un problema social histórico.
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2014 revela una pérdida de ingresos de los hogares mexicanos en los últimos dos años, que coinciden con los primeros dos del gobierno de Enrique Peña.
El ingreso corriente promedio por hogar se ubicó en 13 mil 240 pesos mensuales a precios de 2014, monto 3.5 por ciento inferior al de 2012. Además de esa caída, el ingreso está 14.2 por ciento por debajo del nivel que tenía en 2008, de 15 mil 428 pesos mensuales.
Los hogares con ingresos más altos perciben 46 mil 928 pesos mensuales, mientras que los más pobres sólo reciben dos mil 572 pesos.
El ingreso de estos últimos –ubicados en el decil I de población donde está el 10 por ciento de los hogares más pobres– aumentó 2.1 por ciento respecto a 2012.
De hecho, fue el único decil que registró un crecimiento en su ingreso real, según las cifras del Inegi.
Sin embargo, la clase media en México fue la que sufrió la mayor pérdida de ingresos en términos reales.
El ingreso de los hogares ubicados en los deciles V, VI, VII y VIII –los más cercanos a la clase media– cayó 3.6, 4.2, 5.7 y 6.1 por ciento, respectivamente, en relación con 2012.
Pero si la comparación se hace con 2008, la pérdida es mucho mayor, de 10, 12.2, 14.8 y 15.9 por ciento, en ese mismo orden.
Si bien esos hogares tienen ingresos más elevados, están “empobreciéndose” al considerar que su ingreso real viene a la baja desde 2008.
Algunos analistas atribuyen la caída de los ingresos en el periodo 2012-2014 al débil crecimiento de la economía mexicana, así como al efecto de la reforma fiscal que entró en vigor el año pasado.
Otro de los resultados que arroja la ENIGH 2014 es la confirmación de que México mantiene una alta desigualdad en la distribución del ingreso, que lo pone como el país más desigual de los 35 miembros de la OCDE.
El 10 por ciento de los hogares más pobres del país –los del decil I– recibió sólo 1.9 por ciento del ingreso corriente total. Por el contrario, el 10 por ciento de los hogares más ricos –ubicados en el decil X– concentró 35.4 por ciento del ingreso, aunque en términos generales la concentración del ingreso no aumentó, se mantiene en los mismos niveles de hace dos años.
La brecha de ingresos entre los hogares más ricos y los más pobres caracteriza a México como uno de los países con más desigualdad económica no sólo de la OCDE, sino del mundo.
La desigualdad y la concentración están limitando los avances en el combate a la pobreza, como lo corroborarán los datos que mañana publicará el Coneval.
El combate a la pobreza debe partir de reducir las desigualdades para acercar a los más rezagados con el resto de la población.
Twitter: @VictorPiz
El gran problema de México son la desigualdad económica y la concentración del ingreso, más que la pobreza, que de suyo es un problema social histórico.
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2014 revela una pérdida de ingresos de los hogares mexicanos en los últimos dos años, que coinciden con los primeros dos del gobierno de Enrique Peña.
El ingreso corriente promedio por hogar se ubicó en 13 mil 240 pesos mensuales a precios de 2014, monto 3.5 por ciento inferior al de 2012. Además de esa caída, el ingreso está 14.2 por ciento por debajo del nivel que tenía en 2008, de 15 mil 428 pesos mensuales.
Los hogares con ingresos más altos perciben 46 mil 928 pesos mensuales, mientras que los más pobres sólo reciben dos mil 572 pesos.
El ingreso de estos últimos –ubicados en el decil I de población donde está el 10 por ciento de los hogares más pobres– aumentó 2.1 por ciento respecto a 2012.
De hecho, fue el único decil que registró un crecimiento en su ingreso real, según las cifras del Inegi.
Sin embargo, la clase media en México fue la que sufrió la mayor pérdida de ingresos en términos reales.
El ingreso de los hogares ubicados en los deciles V, VI, VII y VIII –los más cercanos a la clase media– cayó 3.6, 4.2, 5.7 y 6.1 por ciento, respectivamente, en relación con 2012.
Pero si la comparación se hace con 2008, la pérdida es mucho mayor, de 10, 12.2, 14.8 y 15.9 por ciento, en ese mismo orden.
Si bien esos hogares tienen ingresos más elevados, están “empobreciéndose” al considerar que su ingreso real viene a la baja desde 2008.
Algunos analistas atribuyen la caída de los ingresos en el periodo 2012-2014 al débil crecimiento de la economía mexicana, así como al efecto de la reforma fiscal que entró en vigor el año pasado.
Otro de los resultados que arroja la ENIGH 2014 es la confirmación de que México mantiene una alta desigualdad en la distribución del ingreso, que lo pone como el país más desigual de los 35 miembros de la OCDE.
El 10 por ciento de los hogares más pobres del país –los del decil I– recibió sólo 1.9 por ciento del ingreso corriente total. Por el contrario, el 10 por ciento de los hogares más ricos –ubicados en el decil X– concentró 35.4 por ciento del ingreso, aunque en términos generales la concentración del ingreso no aumentó, se mantiene en los mismos niveles de hace dos años.
La brecha de ingresos entre los hogares más ricos y los más pobres caracteriza a México como uno de los países con más desigualdad económica no sólo de la OCDE, sino del mundo.
La desigualdad y la concentración están limitando los avances en el combate a la pobreza, como lo corroborarán los datos que mañana publicará el Coneval.
El combate a la pobreza debe partir de reducir las desigualdades para acercar a los más rezagados con el resto de la población.
Twitter: @VictorPiz
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)

