Directorio

Directorio
Mostrando entradas con la etiqueta franeleros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta franeleros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de julio de 2013

Cuida carros de San Cristóbal pagan 65 pesos semanales por “liderazgo”

Ecatepec, México.- En San Cristóbal Ecatepec al igual que otras urbes del país y tal vez del mundo, vive los problemas propios del crecimiento desmesurado del parque vehicular y que a su vez también demanda espacios para estacionarse, esta situación ha generado el surgimiento de un subempleo como son los llamados franeleros o “ viene viene” que se adjudican calles y banquetas bajo el pretexto de cuidar las unidades, y por tal acción solicitan una aportación económica.

Se estima que en la sede de los poderes municipales de Ecatepec, en el primer cuadro laboran unas veinticinco personas las cuales con el objeto; según dicen ellos; de protegerse están afiliados a una organización a la que pagan cincuenta pesos semanales más quince pesos por el uso de conos viales con los que apartan os lugares.

Estas personas de las que no podemos dar referencias negativas porque todas son muy conocidas y estimados por sus clientes reconocen que tuvieron que recurrir a un dirigente porque anteriormente eran agredidos y extorsionados por diferentes funcionarios públicos.

Ahora aseguran que tienen una estabilidad, pero a su vez manifiestan preocupación porque se dice que en el subsuelo de lo que es el jardín central de San Cristóbal se pretende construir un estacionamiento y que esto daría margen para ya no permitir ubicar vehículos en calles y avenidas del primer cuadro.

jueves, 19 de abril de 2012

Franeleros se adueñan de calles y avenidas de Ecatepec

Ecatepec, Edomex.- Calles sin dueño, representa un negocio redondo para los llamados franeleros en Ecatepec, los también conocidos como “viene, viene” por lo general se ubican en avenidas donde la necesidad humana de realizar algún tramite gubernamental, de salud o sencillamente de diversión, es aprovechada por hordas de individuos que de manera ilegal hacen suyos los espacios de libre transito para convertirlos en cajones de estacionamiento al aire libre, los cuales son apartados por una gran variedad de objetos siendo los mas comunes los famosos botes blancos de pintura.

En recorrido realizado por reporteros de esta casa editorial, dimos cuenta de que prácticamente todas las calles aledañas al primer cuadro municipal, así como la clínica 68 del IMSS, la sede de Servicios Administrativos en Cerro Gordo y varios sitios públicos mas, son utilizadas como grandes estacionamientos, en donde en al no contar con suficientes estacionamientos públicos registrados, los franeleros hacen de las suyas.

Conductor entrevistado del cual omitimos su nombre comento:”Tengo que venir dos o tres veces por semana al municipio, he dejado mi coche en diferentes calles, en una ocasión al no darles los diez pesos que me exigían, puesto que la calle es de uso publico regrese y ya le habían roto el retrovisor, entonces si no les damos cobran revancha” concluyó.

De igual forma comentó un empleado de local comercial en las inmediaciones del Palacio Municipal, que regularmente los franeleros comienzan sus actividades un poco después de las nueve de la mañana, sacando botes o conos para apartar por lo menos quince lugares, de los cuales se obtienen ganancias de diez o quince pesos por vehiculo, durante todo el día.

El Bando Municipal, en su articulo 146, fracción sexta estipula que los particulares sin autorización correspondiente y que realicen actividades relacionadas con el servicio publico de limpia o que cobren derechos por ocupación de vía publica y sean denunciados por algún ciudadano, la policía municipal esta facultada y obligada de detenerlos y ponerlos a disposición del juez calificador, con una sanción que consiste en una amonestación y una multa de 30 a 50 días de salario mínimo.

Lamentablemente no son únicamente los franeleros los que se apropian de la carpeta asfáltica, los mismos propietarios de casas y negocios, en el afán de no permitir que algún automovilista ocupe el espacio a las afueras de sus domicilios, y que consideran es de su propiedad sin importarles incluso han roto el pavimento para clavar tubos de acero y colocarles cadenas y asegurarse de que nadie se estacione.