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martes, 4 de julio de 2017

¿Por qué los Pastores deben predicar más sobre el infierno?


El infierno no es un tema el cual la mayoría de los cristianos les gusta abordar. ¿Por qué hablar sobre el infierno cuando se podía hablar de algo mucho más positivo como el cielo o vivir una buena vida?
Al parecer muchos Pastores han tomado la misma posición evadiendo predicar y escribir sobre lo que constituye el infierno. Brian Jones, Pastor principal de la Iglesia del Valle de Cristo, escribió un artículo, el cual fue publicado www.pastor.com, en donde aborda el mencionado tema: El error fatal que cometen los Pastores cuando no es de su agrado predicar sobre el infierno.
Jones comenta que, habrá que esperar por la inclusión de un programa en nuestras escuelas públicas, pues lo anterior no está teniendo lugar en nuestras Iglesias. Según Jones: “Demasiado a menudo queremos parecer más morales que Dios. Con demasiada frecuencia en las iglesias de divulgación centradas en que sentimos la necesidad de consentir a la presión pluralista y retroceder en esta doctrina clave. Sin embargo, siempre le digo a los Pastores que entreno que si realmente aman a la gente, en algún momentose les tiene que hablar sobre esa verdad, sin importar de que muchos se vayan de la Iglesia”.
¿Se ha tomado un riesgo similar con los miembros de la familia, amigos, maestros o compañeros de trabajo? Cuando se trata de decir toda la verdad, a veces somos reacios con aquellas personas que no conocemos bien o con aquellos que no queremos ofender, pero si esperamos lo suficiente, existe la posibilidad de no podamos llegar a correr ese riesgo en absolute, explica Jones.
“Tan importante como ser compasivo e inclusivo son en el contexto de una iglesia en crecimiento, la virtud primordial que se debe levantar es la fidelidad – tanto a la escritura y el Dios que respiraba.”
La bondad, la generosidad y la compasión son virtudes que cada cristiano debe mostrar a los demás. Sin embargo, si eso es todo lo que vamos a hacer, entonces habremos logrado absolutamente nada para el evangelio. El cristianismo es sobre mucho más que la moral y la bondad. Se trata de compartir la verdad de la vida y la muerte, por la gracia de Jesucristo. La verdad y la gracia van de la mano y no deben ser separados.
Sin embargo, hay algunos cristianos que pueden pensar gracia es todo lo que necesitamos para compartir porque el infierno no es real, podemos creer alguna partes de la Biblia y pasar por alto las partes que no nos gustan.
“Dos años después de salir de la escuela de posgrado me di cuenta de que realmente no creía en el infierno. Yo era demasiado inteligente para creer en el infierno. Al igual que muchos líderes de la Iglesia que he conocido en los últimos años, me he comprado la mentira de que yo puedo servir al Dios de la Biblia, pero no creer en la Biblia”.
Jones explica que: “Durante un largo retiro en un monasterio local realicé un estudio de palabras exhaustiva de la frase “la falsa doctrina” en el Nuevo Testamento. Cuando terminé el Espíritu Santo me mostró y llegué a la conclusión de que yo era un mentiroso, como debería haberlo hecho. Caí de rodillas llorando. Me arrepentí ante Dios de mi duplicidad. Ese domingo me paré delante de mi congregación y lloré, pidiendo su perdón. Fue un punto de inflexión en mi vocación ante Dios”.
No hay nada más humillante de admitir que te equivocaste, en frente de un grupo de personas que te respetan y admiran. Como cristianos tenemos que estar dispuestos a venir junto a nuestros pastores, perdonar cuando se toman decisiones equivocadas, amar en tiempos de lucha y confusión, y mantener nuestros pastores informados cuando no se hacen los cambios debidos o cuando el arrepentimiento no es suficiente para permanecer en el liderazgo. Los líderes de la Iglesia tienen que rendir cuentas por su Iglesia y también son responsables ante Dios por la verdad que predican. Jones exhorta.
“Una y otra vez, se nos advierte que los líderes de la iglesia deben estar en posesión de las verdades profundas de la fe. El infierno es una de esas verdades profundas, aunque impopular. Una y otra vez, no estamos advertidos que deben extraerse de distancia por la doctrina falsa. Con el dolor en su voz que venía de años de la partida fuera ruinas del tren de la iglesia, Pablo declaró en sus últimas palabras a Timoteo a predicar la palabra, hasta el último confín de la misma, independientemente de cómo se hizo impopular. Estoy bastante seguro de que la exhortación sigue en pie”.
¿Su pastor predica esta verdad? Si usted no ha oído a su Pastor predicar sobre el tema del infierno, pregunte por qué. Es importante que animemos a nuestros Pastores en vez de ponerlos abajo cuando no estamos de acuerdo con ellos, pero el infierno es un tema que no se puede dejar sin resolver en las Iglesias. Si su Iglesia se niega a predicar sobre el tema del infierno o piensa que el infierno no es importante, entonces es posible que necesite para evaluar su membresía de la Iglesia.