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jueves, 26 de septiembre de 2019

Malas condiciones de estudiantes al pie del Xinantécatl

La escuela del Telebachillerato 304 de la comunidad de Buenavista, en Zinacantepec, es la esperanza de docenas de jóvenes que sueñan ser profesionistas


En el Telebachillerato de Buenavista, una comunidad pegada a las faldas del Xinantécatl, municipio de Zinacantepec, ya se preparan para los días de frío que llegan en octubre. Preocupa porque las aulas son pequeñas para los 36 alumnos que se atienden.
"Dividimos los salones con madera porque la matrícula creció este ciclo", explica Verónica Leocadio, directora de la pequeña escuela.
Quizás el frío sea lo de menos para los docentes y alumnos del Telebachillerato Comunitario 304 de Buenavista. Hay mayor necesidad en que les terminen de construir las otras dos aulas que desde 2014 quedaron en obra negra.
"Estos dos salones los comenzaron a construir los padres de familia, pero es mucha inversión", agrega la profesora.
Buenavista se ubica a unos 30 kilómetros de Toluca, y al igual que el resto de escuelas rurales pegadas al volcán Xinantécatl, carece de lo básico.
El plantel lleva tres generaciones, la primera tuvo que tomar clases en las instalaciones de la telesecundaria, que se ubica al lado. Pero en la gestión municipal pasada se logró que se construyeran dos aulas en las que se atienden a los tres grupos de alumnos.
Sin embargo, los salones son pequeños y tuvieron que dividirse con madera y cartón. Con ayuda de los padres de familia, se colocaron tablas y se forraron las paredes improvisadas con cartón.
Otro de los salones se comparte con la dirección del plantel, porque no hay más espacio.
“Aquí, el año pasado atendíamos a nueve alumnos y del otro lado a seis, pero ahora son quince y ya no caben, es muy difícil aislar el ruido” Docente
En días pasados, los alumnos tuvieron que hacer uso de uno de los salones en obra negra, los cuales tienen piso de tierra y unas cuantas láminas sobrepuestas.

“Necesitamos ayuda para terminar de construir los salones, se necesita cemento para tender el piso y la losa, ventanas y puertas” Habitante de la comunidad
Ana Cecilia, hija de Belén, estudió en el telebachillerato, le tocaron las primeras carencias y tomar clases en la biblioteca construida de madera que se ubica en la telesecundaria.
"En mi generación gestionamos el internet y otros materiales para tomar clases, pero no todo se logró, hacíamos las tareas con lo poco de señal que agarraba el celular", recuerda la joven.
Aún se añora estudiar la licenciatura en Psicología, pero la pobreza que abraza a la mayoría de jóvenes en Buevanista, lo hace casi un sueño.
“Ya tengo dos años que salí, quería estudiar Psicología, pero no hay dinero” Reprocha Ana

LABOR COMUNITARIA
A espaldas de los salones y al fondo del plantel, los alumnos cada ciclo escolar siembran diversos cultivos. Este año continuarán el proyecto del horno de pan. Son parte de los proyectos comunitarios que realizan dentro de su plan de estudios para resolver problemáticas en su entorno.
"En mi generación era de llevar oficios para que nos arreglaran los baños, nos pusieran el internet, porque para hacer las tareas no tenemos forma", señala Ana Cecilia.
En la escuela hay un horno al interior de un tejabán que construyeron los estudiantes. Pero el techo tiene fisuras y gotea en el temporal de lluvias. También requiere piso de concreto para que vuelva a funcionar.
"Los alumnos han hecho pan y participaron en las expos del municipio", comenta la profesora Verónica.
Todo en la escuela requiere de reparaciones y subsidio. El plantel es la única esperanza de docenas de jóvenes de Buenavista y otros pueblos vecinos que sueñan con ser profesionistas.
"Mire, aquí cultivaron haba, cilantro y papa, le ponen esas cruces, por su creencia que tienen aquí", indica la docente.
Pasa ya el mediodía. Verónica ya se alista para recibir a sus alumnos, pues sólo hay servicio en el turno de la tarde, cuando el frío sopla con mayor fuerza.
La escuela por ratos se cubre con una llovizna suave y la neblina del Xinantécatl baja amenazante. Pero es casi la hora de entrar a clases.

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