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sábado, 22 de julio de 2017

El mayor bloque ofertado en la historia

Este sería el primer yacimiento subsalino en aguas profundas que se perfore en la historia del país, por lo que el ganador en la próxima ronda tendrá frente a sí un gran reto tecnológico.


La Plataforma de Yucatán tiene un sólo bloque incluido en la Ronda 2.4 de aguas profundas, el número 30, pero es el bloque de mayor tamaño licitado en toda la corta historia de los concursos petroleros mexicanos organizados por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Es un bloque de 4 mil 440 kilómetros cuadrados, en el que no hay información sísmica disponible en tercera dimensión, ni tampoco se conoce el tipo de recursos esperados, de acuerdo con la información pública que puso a disposición la CNH, mientras que la profundidad del bloque es de tres mil 500 metros.

Sin embargo, la profundidad no será el principal reto de esta zona, sino la sal, pues los estudios de reconocimiento preliminares tienen seguro que se trata de un campo subsalino, es decir, los hidrocarburos estarían por debajo de varias y complejas capas de sal.

3 mil 500 metros
Es la profundidad que tiene el bloque y una extensión territorial de cuatro mil 400 kilómetros cuadrados.
Al respecto, Luis Vielma, exdirector de Exploración y Producción de Petróleos de Venezuela (PDVSA), explicó que la principal diferencia y complejidad de los yacimientos con sal es que las imágenes son mucho menos claras que en yacimientos tradicionales, puesto que la sal hace que la información gráfica sea dispersa.

“Primero la sal, por sus características, dificulta los registros sísmicos, entonces la claridad de los registros que se toman en una área subsalina es engañosa. No hay una certeza como pudiera haberlo en otro campo que no tuviera formaciones salinas.

“Esto es muy importante porque ya de entrada se tiene un riesgo alto al no poderse confiar en la sísmica”, explicó Vielma, ahora director general de la consultora mexicana CBM Ingeniería y Exploración.

Un avance tecnológico que se ha buscado al respecto, es precisamente mejorar la resolución de estas imágenes para que se vuelven más claras, de tal forma que se disminuya el riesgo, matizó Vielma.

El segundo elemento que es más complejo es el de la “tubería”, es decir, el tubo que se construye para extraer en el pozo, ya que la consistencia de la sal es mucho menor la de la roca, y por lo tanto, es menos estable la estructura.

“Cuando ya se define que una formación está debajo de una sal entran los ingenieros y los geomecánicos y los petrofísicos a analizar muy bien la parte del diseño del pozo.

“Esto porque se tiene que tener un tratamiento especial en términos de la hidráulica del pozo para evitar que haya fugas, desbordamientos en la perforación, así como taponamientos, y se puedan perder los pozos durante el proceso”, detalló Vielma.

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