Directorio

Directorio

MÁS POPULARES

miércoles, 3 de mayo de 2017

Niños Gritones de la Lotería Nacional son de excelencia.

Los 17 varones y las 23 niñas pertenecen a la CDMX y su responsabilidad es anunciar los números ganadores en cada sorteo.
Estudiar, practicar un deporte y colaborar con la Lotería Nacional son actividades que realizan los Niños Gritones de esta institución, menores que a su corta edad han sabido compaginar sus actividades para mantener la beca de la que son acreedores.
Son 40 Niños Gritones de la Lotería Nacional: 17 varones y 23 niñas, todos pertenecientes a la Ciudad de México cuya responsabilidad es anunciar los números ganadores en cada sorteo, a cambio reciben 200 pesos por cada participación con la condición de mantener un promedio de 8.5.
Tenemos un rol, cada uno de nosotros acude hasta seis veces al mes. Yo por ejemplo juego futbol para las Fuerzas Básicas del América y con lo que gano pagamos la mensualidad. Cuando tengo que faltar a la escuela pido los apuntes y me pongo al corriente” dijo a Excélsior Daniel Ramos de 14 años.
La tradición de transparentar el proceso del sorteo a través de los niños, es una tradición que comenzó el 13 de mayo de 1771, la misma fecha de la primera rifa que realizó la entonces Real Lotería de la Nueva España, desde entonces no han faltado a ninguno de los cuatro sorteos que se llevan a cabo por semana.
Esta responsabilidad tan grande que tienen de gritar los números les genera mucha emoción y hace que estos niños crezcan más rápido y que sean más exitosos en el futuro” aseguró Pedro Pablo Treviño, director de la Lotería Nacional.
En sus inicios los niños gritones eran huérfanos entre 15 y 16 años y el requisito era saber leer, labor por la que recibían un apoyo económico para continuar sus estudios. Desde 2001 se abrió la convocatoria para incluir a las niñas como parte de una estrategia para promover la equidad de género.
Cada primer trimestre del año se abre una convocatoria para seleccionar a los menores entre 8 y 11 años con buena memoria fotográfica, dominio escénico y un timbre de voz claro y fuerte, así como presentar buena conducta. Podrán permanecer hasta los 15 años y de terminar su ciclo de manera satisfactoria se les regalará su uniforme, pues el que usan, es prestado.
Aunque de vez en cuando, estos pequeños compran un cachito de la lotería y aseguran haberse llevado varios premios, su mayor sueño no es ganarse la lotería, sino seguir estudiando para lograr sus metas pues Daniel, desea convertirse en futbolista profesional, mientras que Valentina Rodríguez, quien entró hace un año al grupo, quiere convertirse en una excelente chef.